← Curso: San Charbel Makhlouf

El ermitaño de los milagros

San Charbel Makhlouf fue un monje ermitaño maronita del Líbano que vivió escondido en el silencio, la penitencia y el amor a la Eucaristía. Tras su muerte (24 de diciembre de 1898), Dios lo glorificó con signos extraordinarios y con innumerables milagros que lo dieron a conocer al mundo entero.

Aquí, su figura y sus prodigios, cómo acudir a él y sus oraciones —incluida la oración maronita «Padre de la Verdad» que rezaba al morir—.

Su vida y sus milagros

Una vida escondida en Dios

Monje en Annaya y luego ermitaño 23 años, vivió en soledad, silencio, ayuno, trabajo y oración continua, con la Eucaristía en el centro. Murió el 24 de diciembre de 1898, tras sufrir un ataque mientras celebraba la Misa, al recitar la oración «Padre de la Verdad…».

La luz y el cuerpo incorrupto

A los pocos días de enterrarlo, un resplandor brilló sobre su tumba durante semanas. Al abrir el sepulcro hallaron su cuerpo incorrupto y flexible, que exudaba un líquido a modo de sangre y agua; el fenómeno se repitió durante décadas, sin explicación natural.

Milagros por todo el mundo

Se le atribuyen innumerables curaciones y favores, aún hoy, entre cristianos y también musulmanes. Se le llama «el ermitaño taumaturgo del Líbano». Los milagros son signos para despertar la fe y llevar a Dios.

Beatificado, canonizado y Annaya

Pablo VI lo beatificó (1965) y lo canonizó (9-X-1977). Su monasterio y ermita de Annaya, en el Líbano, son hoy un gran lugar de peregrinación mundial y signo de esperanza y unidad para Oriente. Su fiesta se celebra el 24 de julio.

Cómo acudir a él

  • Pedirle con confianza la salud del cuerpo y del alma, y las gracias que se necesiten.
  • Imitarlo en lo esencial: amar la Eucaristía y buscar cada día ratos de silencio con Dios.
  • Encomendarle a los enfermos, y rezar por el Líbano, por Oriente y por la unidad de los cristianos.
  • Honrarlo en su fiesta (24 de julio) y acudir, si se puede, a su santuario de Annaya.
  • Recordar que su fuerza estaba en la vida escondida: buscar a Dios sobre todas las cosas.

Sus oraciones

Oración a San Charbel

Oh glorioso San Charbel, monje santo y taumaturgo, que viviste unido a Dios en el silencio, la penitencia y el amor a la Eucaristía: alcánzame de Dios la gracia que necesito, sana mi cuerpo y mi alma, enséñame a buscar solo a Dios y a amar la Santa Misa. Por tu intercesión, líbrame de todo mal. Amén.

Oración tradicional a San Charbel

«Padre de la Verdad» (fragmento)

Padre de la Verdad, mira a tu Hijo, víctima que te agrada; acéptalo, pues por mí murió, para que yo sea perdonado. Recibe esta ofrenda de mis manos y reconcíliate conmigo; no te acuerdes de los pecados que cometí ante tu majestad. He aquí su Sangre, derramada por mi salvación, que intercede por mí: acéptala en atención a ella. Amén.

Oración maronita que rezaba San Charbel en la Misa