Las tentaciones de San Antonio
La soledad de San Antonio Abad en el desierto fue campo de un durísimo combate con el demonio. Las «tentaciones de San Antonio», tantas veces pintadas por los artistas, son la imagen misma de la lucha espiritual: enseñan que la tentación no es pecado, que la lucha es parte del camino, y que con la gracia de Dios siempre se puede vencer.
Aquí, su combate, las armas para vencer, su devoción como San Antón y sus oraciones.
Su combate y su figura
Las tentaciones
El demonio lo asaltó de mil modos: con impureza, gula y codicia; con miedos, ruidos y visiones espantosas; apareciéndosele como bestias y golpeándolo físicamente; y con sutileza, ofreciéndole riquezas y honores. Antonio no cedió: resistió con oración, ayuno, humildad y la señal de la Cruz.
«¿Dónde estabas, Señor?»
Tras una noche de ataques feroces, una luz llenó el lugar y los demonios huyeron. Antonio preguntó: «¿Dónde estabas, buen Jesús?». Y el Señor respondió: «Aquí estaba, viendo tu lucha; y porque has resistido con valentía, siempre te ayudaré». En la prueba, Dios está presente aunque en silencio.
Las armas del combate
Oración constante, ayuno y penitencia, humildad —que el maligno no soporta—, la señal de la Cruz y el nombre de Jesús, vigilancia sobre los pensamientos y confianza en Dios. No temer al demonio ni a sus apariencias: «tiemblan ante la señal de la Cruz».
San Antón, patrono de los animales
Popularísimo como «San Antón»: se le representa como un anciano ermitaño con la cruz en «tau» (T), una campanilla y un cerdito. Su fiesta, el 17 de enero, se celebra bendiciendo los animales; es patrono del ganado y de quienes trabajan con animales.
Cómo vencer la tentación
- Ante la tentación, no dialogar con ella: acudir enseguida a la oración y a la señal de la Cruz.
- Vigilar los propios pensamientos y buscar la humildad, que derriba las trampas del demonio.
- No temer al maligno: es un enemigo ya vencido por Cristo; vivir sereno y firme.
- Cuidar el «desierto interior»: silencio y oración cada día.
- Encomendar a San Antón la casa, el trabajo y los animales; honrarlo en su fiesta (17 de enero).
Sus oraciones
Oración a San Antonio Abad (San Antón)
Glorioso San Antonio Abad, padre de los monjes, que lo dejaste todo por seguir a Cristo y venciste al demonio con la oración, el ayuno y la humildad: alcánzame la gracia de buscar solo a Dios, de vencer las tentaciones con las armas de la fe y de no temer al enemigo, ya vencido por Cristo. Protege también mi casa, mi trabajo y mis animales de todo mal. Amén.
Oración tradicional a San Antón
Invocación en la tentación
Jesús, en Ti confío. Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. San Antonio Abad, ayúdame a vencer, con humildad y confianza, como tú venciste. Amén.